Estimados Feligreses,
El regreso de las Festividades Navideñas tiene un propósito importante
porque es el recordatorio más útil de puntos de referencia para nuestras vidas.
Primero, miramos atrás en la historia a la singular intervención del
Todopoderoso. La Palabra de Dios, la
Segunda Persona de la Santísima Trinidad se encarnó como uno de nosotros “en todo menos en el pecado.” Sus Buenas Nuevas y su continua presencia en
nuestras vidas a través de los Sacramentos, especialmente en la Eucaristía, nos
dan las directrices y los marcadores que necesitamos para navegar en nuestro
viaje por la vida.
Segundo, cada vez que decimos el credo profesamos, “Y de nuevo vendrá
con gloria para juzgar a vivos y muertos”.
La historia de la humanidad en este planeta tiene un propósito y
dirección. Creemos que la Historia de la Salvación continua desarrollándose
para nosotros. Este conocimiento nos da esperanza, confianza y fuerza para
soportar las cargas de cada día.
Tercero, la celebración anual de las Navidades nos recuerda el papel fundamental que juegan el hogar y la
familia en nuestras vidas. En esta temporada, estamos especialmente conscientes
de los seres queridos que están ausentes debido a la distancia o la muerte. Nos acercamos con amor a aquellos que están
físicamente presente llevando a cabo el mandato del Señor de “ámense unos a
otros como yo los he amado.” Es también el momento de extender la mano al
necesitado o la hoja de olivo de la paz y el perdón para aquellos alejados de
nosotros.
Padre Daniel, Connie, Bill, Tommy, Carlos, Santa and
Nelson se unen a mí
¡Para desearles
la ESPERANZA, LUZ y PAZ